miércoles, 22 de enero de 2014

EL CACHORRO Y EL PERRO de Daniel Molina

Esta es una joya que nos dejó Daniel Molina en 2012 y que recuperamos porque es eso, una joya y hay que disfrutarla.... nos encantó. Gracias Daniel!!!!!!

EL CACHORRO Y EL PERRO es la lucha entre la curiosidad y el miedo "la curiosidad no fue quien mató al gato, el miedo no fue lo que hizo callar a la perra" Dedicado a Karuma cuando calla a mis amigos y ladra a mis enemigos.

Érase que se era… Entre anoche y esta mañana… Había una vez… una frase "la mariposa nunca olvidará que fue gusano"; y esta frase la recordó y escribió Kafka.
Un concepto; una palabra que construye pensamiento. Antes del lenguaje nuestro pensamiento está asociado a la acción, Piaget lo denomina sensoriomotor… antes del lenguaje nos comunicamos con lo que nos trasmiten nuestras zarpas y bigotes. ¿Alguien sabe lo que piensa un bebé? ¿Qué piensa un perro o un pájaro? ¿Acaso no son inteligentes?
¿Qué piensa un gorila, chimpancé, elefante o delfín? ¿Sólo los mamíferos son inteligentes?
¿Cuando se empieza a construir su inteligencia?
Si vinculamos la inteligencia al lenguaje (véase Vigotsky/Luria); se puede llegar a la conclusión que el bebé nace con inteligencia verbal pues comienza a construirla en el momento en que se desarrolla el oído al feto.
Antes de eso sólo está el GEN. La memoria celular que construye a dios en un lugar húmedo, cálido y rítmico: agua y sal, fuego o calor, música o reloj.
Entonces… ¿la célula es dios? ¿la memoria? ¿el agua y la sal? (véase biografía de Gandhi). Dios es movimiento y vida. Dios está en la bacteria, en la memoria y en el gen. Dios es la célula; la sal y el agua; el ritmo cardíaco, el orden; la música. El impulso y la sensibilidad; el sistema nervioso. Porque sin sistema nervioso no hay sensibilidad, sin sensibilidad (al menos 5 sentidos) -no hay inteligencia pero sí comunicación y memoria-
Porque una flor, se comunica y tiene memoria aunque no sienta ni padezca.
Entonces, construimos la inteligencia con el GEN (memoria celular), los sentidos PRIMITIVOS y los sentidos APRENDIDOS.
Podríamos expresarlo de otra manera: Gen + 5 sentidos + aprendizaje/experiencia = inteligencia manifestada por la conducta/comportamiento.
Pero hay otros sentidos estéticos y/o aprendidos vinculados a la tradición y la cultura. En este caso, los sentidos que sostienen la inteligencia quizá sean diez: 5+5 (izquierda y derecha; como los hemisferios; creatividad y orden) = ¿2 inteligencias o inteligencias múltiples? (Véase Howard Gardner)
¿Cuántas inteligencias hay? Si las vinculamos a la conducta… son infinitas. Si las vinculamos a la sensibilidad, esto es, a las puertas y ventanas que construyen la conducta, estaríamos hablando de… las zarpas y bigotes, de la piel, el oído, el olfato, la visión… ¿Algún sentido más aún por descubrir?…
¿Y si fueran doce más uno?
5 sentidos primarios + 7 artes (que sólo se pueden apreciar con sensibilidad hacia la armonía, la belleza y el orden) = DOCE sentidos y el sexto (lo desconocido o no recordado, la memora celular o el Gen) Hablo del famoso sexto sentido, que quizá es el primero. Porque es el GEN, la G o el 6; la E minúscula, esto es… e: con cabeza y cuerpo. La línea curva o el intento de círculo mal cerrado. La memoria y el concepto inventado.
Un concepto inventado es DIOS. Lo hemos llamado de mil y una maneras, y de dos géneros. Dios o Diosa. Con voluntad según el Cristianismo, observador y grande según el Islam.
En cualquier caso dios es quien te da la vida y quien puede quitártela, esto es: una mujer + un hombre y/o mujer =XyoX
Dios es la ciencia y la comunicación, es el descubrimiento… y el mayor de todos los descubrimientos, el que hace posible la interacción y el lenguaje… es el descubrimiento del igual o de la madre.
A la madre la descubrimos nada más nacer. Al igual lo descubrimos observando y buscando. Buscando con la mirada y buscando con las manos y los pies (primero reptando, gateando o como seres extraños y bípedos que mantienen el equilibrio como artistas de un circo).
¿Y cuál y quién hizo el mayor descubrimiento que se conocen? ¿Galileo, Davincci… Colón? Yo creo que los tres y muchos más; aunque Galileo fue observador y Colón fue a buscar o encontró por casualidad. Encontraron empujados por una D (la vela de un barco o las velas de tres carabelas).
¿Quién empuja el barco? ¿Quién empuja esa superficie flotante? Es la vela y el viento… o la fuerza y el remo. Es la vida… o es la Fé… es el ingenio, el genio o la energía. Y si tenemos que dibujar a dios… lo haremos estampando la palma de una mano en una cueva alta-y-mira. Y si tenemos que dibujar a diosa lo haremos con luna recta y una curva D grande y duradera debajo de nuestros pies. Cógito ergo sum; Daniel Molina Martín, ese es mi nombre y lo único que quiero SER, para no olvidar y seguir creciendo y aprendiendo a desaprender lo aprendido. Porque si lo sabes todo… esto es muy aburrido. Puedes llamarme como quieras, incluso puedes olvidar mi nombre, aunque espero que nunca se borre esto que escribo y ahora lees… para que no confundas la L x R, la Libertad con el Error. Libertad es errar, eso es inevitable. Errar es parte del aprender y mejorar; pero Hitler fue un hombre acomplejado y cobarde que jugó a ser Dios y sólo fue: Hombre, tortura, sacrificio, venganza, muerte, suicidio y asesinato en masa = un holocausto que acabó con dos desastres en Hiroshima y Nagasaki. Si cometemos los mismos errores de este SER lleno de patologías y complejos… si seguimos siendo tolerantes con sus analfabeta@s seguidor@s… el siguiente ERROR puede comenzar como terminó el segundo. I Guerra Mundial, II Guerra Mundial… alguien quiere la III Guerra, porque piensa que ahí está el equilibrio, porque ya se está produciendo y no haces nada; tampoco seré yo quien acuse, porque ni quiero abrir el melón, ni me voy a pegar un tiro para saber que la VERDAD está dentro.

Érase que se era… Entre anoche y esta mañana… Había una vez… una frase "la flor nunca olvidará que fue capullo" y esta la escribió quien escribe, hazla tuya si quieres… pero antes dime: ¿Cómo sabes que la mariposa no olvidó que fue gusano? ¿Cómo sabes que la flor no olvidó que fue capullo? ¿Cómo sabes que el perro no olvidó que fue cachorro? ¿Acaso te lo contaron? Necesitamos a logopedas creativa@s, imaginación y memoria.



domingo, 19 de enero de 2014

AYÚDANOS A DIFUNDIR ESTE CORTO DE PACO LEÓN, EL 100% DE LOS BENEFICIOS VA DESTINADO A LA INVESTIGACIÓN DEL CÁNCER DE MAMA. GRACIAS!!!!

http://www.youtube.com/watch?v=A8mtdnIotT0

sábado, 18 de enero de 2014

LOS DERECHOS ASERTIVOS

Para poder desarrollar una conducta asertiva (la capacidad para defender tus derechos de forma no agresiva, sin violar los derechos de los demás) primero es necesario conocer cuáles son estos derechos. Toda persona tiene derecho a ser quien es y a expresar lo que piensa y siente, y hacerlo de forma asertiva significa hacerlo con el máximo respeto por los demás y por uno mismo. ¿Cuáles son tales derechos asertivos? Veamos:


1. Algunas veces, tienes derecho a ser el primero. Ceder siempre a los demás, no comunicar tus deseos o preferencias no te hace más cortés. No digas "lo que quieras" cuando tengas una preferencia.

2. Tienes derecho a cometer errores. Los errores forman parte de la vida, son necesarios para el aprendizaje. No te avergüences por ellos y defiende tu derecho a cometerlos.

3. Tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias. Tener una opinión distinta a la mayoritaria no implica estar equivocado, ¡quizá justo lo opuesto!

4. Tienes derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación. Cambiar de opinión no es una traición a ti mismo, es evolucionar, aprender, ser flexible.

5. Tienes derecho a expresar críticas y a protestar por un trato injusto, pero siempre de forma respetuosa a los demás.

6. Tienes derecho a intentar cambiar lo que no te satisface. No te digas a ti mismo que no lo has intentado.

7. Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.

8. Tienes derecho a sentir y expresar el dolor. Todos sentimos dolor, y tienes derecho a expresarlo ante aquellas personas que son importantes para ti si lo necesitas.

9. Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás. Cuando alguien te da un consejo es precisamente eso, no una orden de actuación.

10. Tienes derecho a recibir el reconocimiento por un trabajo bien hecho. Esto se aplica a los demás, pero sobre todo a ti mismo. Reconoce tus méritos.

11. Tienes derecho a negarte a una petición, a decir "no" sin sentirte culpable o egoísta. Decir “no” no te hace desleal o egoísta.

12. Tienes derecho a estar sólo, aún cuando los demás deseen tu compañía.

13. Tienes derecho a no justificarte ante los demás. En ocasiones con un “No, gracias” es suficiente. No tienes por qué dar excusas y menos si no son sinceras.

14. Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los demás.

15. Tienes derecho a no anticiparte a los deseos y necesidades de los demás y a no tener que
intuirlos.

16. Tienes derecho a ser tratado con dignidad. Cuando sientes que no eres tratado con la dignidad y el respeto que mereces, tienes derecho a protestar por ello.

17. Tienes derecho a tener tus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás.

18. Tienes derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos, así como a ser su único juez.

19. Tienes derecho a detenerte y pensar antes de actuar.

20. Tienes derecho a pedir lo que quieres y la aceptar un no por respuesta.

21. Tienes derecho a hacer menos de lo que eres capaz de hacer. No siempre puedes rendir al máximo.

22. Tienes derecho a decidir qué hacer con tu cuerpo, tiempo, y propiedad. Recuerda que estos derechos se supeditan a uno principal, que es el derecho a decidir si deseas hacerlos servir o no, y el criterio para tomar tal decisión será siempre personal. 

No obstante, sólo puedes decidir con libertad si vas a ejercer tus derechos o no si tienes la capacidad asertiva para ejercerlos (puedes hacerte creer que no compras un Ferrari porque no te gusta, pero la verdad es que no tienes dinero para comprarlo). En caso contrario, estarías confundiendo la cortesía con la incapacidad para ser asertivo. No olvides que todos cuantos le rodean tienen estos mismos derechos, no sólo tú. Ejerce tus derechos en libertad y respetando los derechos de quienes te rodean.

Artículo escrito bajo licencia Creative Commons de Reconocimiento - NoComercial - CompartirIgual (by-nc-sa): Se permite copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra, así como modificarla, reconociendo de forma específica al autor y compartiendo la obra bajo la misma licencia. No se puede utilizar esta obra ni sus derivadas para fines comerciales.

Alberto Soler Sarrió. Psicólogo. www.albertosoler.es

miércoles, 15 de enero de 2014

Medidas de disciplina para niños

De "ESCUELA EN LA NUBE" http://www.escuelaenlanube.com

La adopción de medidas de disciplina ¿Puede dañar la autoestima del niño? 

Cuando se aplican correctamente y cumpliendo las orientaciones que hemos facilitado, no dañan ni afectan su autoestima.   Hay ciertos errores que los padres comenten en su aplicación que efectivamente sí pueden tener consecuencias en la autoestima del niño cuando son reincidentes:
  • Las medidas se adoptan sin criterio, de manera incoherente.
  • Las medidas son desproporcionadas a la conducta del niño.
  • Se adoptan medidas degradantes para su dignidad: implican descalificaciones personales, se humilla al niño delante de los demás o atacan personalmente al chico.
  • Las medidas que se toman con el niño se asocian a comportamientos incondicionales: se le amenaza con abandonarlo, con que no se le va a querer más…
  • Se toman en momentos de cólera como un abuso de poder y una forma de desahogo de los padres.
  • No se combinan con medidas positivas, como el elogio o la atención a las conductas adecuadas.
Algunas cuestiones sobre las medidas de disciplina en niños

Cuándo y cómo utilizar las medidas de disciplina

Mi hijo tiene un comportamiento bastante rebelde. A veces adopto la medida de “retirada de privilegios”, pero él suele decirme que “le da igual” ¿Qué puedo hacer?
La finalidad de las medidas de disciplina y también de la “retirada de privilegios” no es causar un sufrimiento en el niño, sino educarle, eliminar las conductas negativas y potenciar los comportamientos adecuados, aunque esto, a veces le haga sufrir.  Por tanto, debería continuar adoptando esta medida aunque sería interesante que hiciera lo siguiente:
  • Revise si cumple las condiciones para aplicarla correctamente. Si lo hace como un abuso de poder o un ataque personal al chico, puede que su reacción tenga sentido.
  • Profundice un poco más y analice a qué se debe la rebeldía del chico y ese tipo de repuesta cargada de cierto reproche.

Cómo aplicar la técnica del “tiempo fuera”

Con nuestra hija de 5 años utilizamos la técnica de mandarla a su habitación, pero cuando acudimos al cabo de un rato está jugando como si nada hubiera ocurrido ¿De verdad es efectiva esa medida? 
En realidad no la están aplicando bien. La técnica de “tiempo fuera”, que es la que están intentando aplicar requiere de unas condiciones que no están cumpliendo:
  • Debe utilizarse para un número reducido de conducta y en la medida de lo posible previamente conocidas por el niño. Si abusamos de ella, perderá efectividad.
  • La niña debe permanecer en esta situación un tiempo limitado. Como referencia muchos especialistas señalan tantos minutos como años tenga el niño, en su caso 5 años, 5 minutos. Pasado ese tiempo la niña debe abandonar la situación de “tiempo fuera”.
  • En tercer lugar, la habitación no es el lugar más adecuado. El espacio del tiempo fuera, debe ser un sitio aburrido, donde permanezca tranquilo y no tenga nada para entretenerse o jugar, pero en el que el niño se sienta seguro. Por eso, aconsejamos la cocina u otro lugar de la casa con estas condiciones.

Jesús Jarque

lunes, 13 de enero de 2014

NUESTRA ASOCIACIÓN VA A IMPARTIR EL SIGUIENTE CURSO (Para hombres y mujeres):



Curso: “UN ESTUDIO DEL SISTEMA DE CHAKRAS CURSO DE AUTOCONOCIMIENTO Y
DE TERAPIA CHAKRAL”
·        CONOCIMIENTO DE LOS CHAKRAS (centros de energía)
·        TERAPIAS ALTERNATIVAS (Reiki, Zen, aromaterapia, cromoterapia, musicoterapia, etc.)
·        TECNICAS DE RESPIRACIÓN Y MEDITACIÓN”

Comienza en febrero de 2014. El curso consta de una duración de 8 semanas, se realizará 1 día a la semana y cada clase o sesión durará unas 3 horas. Realizaremos un recorrido por los 7 chakras principales.
Daremos un diploma del curso a los participantes

CONTENIDO GENERAL DEL CURSO DEDICADO A LOS 7 CHAKRAS PRINCIPALES:
1- El Sistema de Chakras y el Sistema Energético Humano.
2- Funciones y Significado del Chakra.
*Correspondencias Físicas del Chakra.
*Aspectos Psico-Emocionales del Chakra (se verá cada uno en detalle).
*Función Energética del Chakra.
3- Diagnóstico del Chakra.
*El Chakra abierto.
*El Chakra cerrado, bloqueado.
*Síntomas Físicos y Síntomas Psicológicos.
*Test de Diagnóstico para el Chakra.
4-Diferentes técnicas de respiración, ya que la respiración realizada de forma correcta es muy importante, así como la relajación de la mente con la meditación.
5-Técnicas de meditación y meditaciones guiadas
6- Trabajo Práctico durante el curso

Conocer nuestros centros de energía, de qué manera influyen en nuestra salud física, mental, emocional, espiritual, y por lo tanto será muy beneficioso en nuestra vida. 
También aprenderemos a utilizar nuestra energía con nuestras manos.

Además de pasar buenos ratos, vamos a aprender mucho, y vamos a descubrir que somos mucho más y mejores de lo que imaginábamos.

Seguro que va a ser una experiencia muy positiva.




Fechas: 4, 11, 18, 25, de febrero y 4, 11 18 25 de marzo.

Horario: de 18:00 h. a 21:00 h. aproximadamente
                                                                                                                  
Aportación para gastos: 15 € (socios 5 €. La cuota anual es de 12 €.). Que el dinero no sea un obstáculo, si te interesa el curso y tienes problemas, lo hablamos.

Traer: cojín, aislante/esterilla, manta, calcetines gorditos y agua.


Para inscribirte puedes hacerlo en el Centro Cívico de la Mujer, o también a través del correo alegríasocialycultural@gmail.com, déjanos tu nombre y teléfono de contacto. LAS PLAZAS SON LIMITADAS

domingo, 12 de enero de 2014

SUBIENDO LA AUTOESTIMA: EN BUSCA DEL BIENESTAR EMOCIONAL

Los psicólogos siempre hablamos de que la clave para sentirse bien es tener una ALTA AUTOESTIMA. Pero muchas veces las personas se pierden en el concepto y no acaban de entender exactamente el término.
 
Con este artículo pretendo explicar de una manera sencilla lo que es la AUTOESTIMA y, quizás lo más interesante, expondré una serie de pautas para conseguir que ésta sea alta.
 
La AUTOESTIMA no es otra cosa que la PERCEPCIÓN que tenemos de NOSOTROS mismos. Como nos vemos, nos valoramos en cuanto a CAPACIDADES, HABILIDADES y EMOCIONES.
 
Cuando decimos que tenemos una BAJA AUTOESTIMA nos sentimos tristes, sin ganas de hacer nada, pensamos que no valemos para hacer determinadas cosas, los demás tienen la culpa de lo que nos pasa… Pero nada más lejos de la realidad. NOSOTROS SOMOS LOS ÚNICOS RESPONSABLES DE CÓMO NOS SENTIMOS Y ACTUAMOS.
 
Como he mencionado anteriormente os voy a enumerar algunas de las PAUTAS PARA TENER UNA ALTA AUTOESTIMA:
 
- Aceptarnos.
o Querernos tal y como somos.
o Mirarnos al espejo y decirnos “que bien me veo”
o Tener claro que “no somos menos que los demás”
o Tenemos que aprender a creer y valorarnos a nosotros mismos, sin importar lo que digan los demás.
 
- Tener confianza plena en lo que hacemos.
o Si tomo una decisión acepto la consecuencia, si es buena perfecto y si es mala aprendo en donde he fallado para intentarlo de nuevo con más fuerza si cabe.
o Tener el pensamiento de que se puede lograr lo que uno se propone, y luchar por ello.
 
- Cuidarse a uno mismo.
o Buena nutrición, optar por una alimentación sana.
o Hacer ejercicio para liberar tensiones y sentirnos bien. El aumento de la actividad activa la hormona de la felicidad.
o Realizar pequeños cambios en el aspecto físico (cortarse el pelo, cambiar de ropa, etc.)
 
- Ser autosuficiente física y emocionalmente.
o No depender de los demás, romper las dependencias sobretodo emocionales porque nos limitan en las capacidad de tomar nuestras propias decisiones.
 
- Aprender a poner límites.
o Hay que saber decir “No” cuando algo nos molesta o no queremos hacerlo. Siempre de una manera asertiva donde nuestro interlocutor no se sienta atacado.
  Luchar contra el conformismo. Hay que intentar hacer las cosas, no pongamos una barrera sin intentarlo.
Ser autocríticos de una manera constructiva.
o Análisis de nuestros puntos fuertes y débiles.
§ ¿Cómo somos?
§ ¿Cómo nos relacionamos con los demás?
§ Capacidades
§ Habilidades
§ Dificultades que nos limitan
o Análisis de nuestros pensamientos y emociones.
§ ¿Qué pensamos?
§ ¿Cómo nos hace sentir?
§ ¿Qué debo cambiar para sentirme mejor?
§ ¿Qué pautas voy a seguir para conseguirlo?
 
- Ser el único Responsable de lo que me pasa.
o No culpar o juzgar a nadie de lo que nos sucede.
o Hay que ser capaces de valorar y aceptar las críticas constructivas de los demás, desechando las que son hirientes.
o Las emociones y pensamientos son propios no vienen impuestos.
 
- Dedícate un momento del día solo para ti.
o Celebra tus éxitos del día.
o Mímate.
o Disfruta de la tranquilidad.
o De vez en cuando date un capricho, porque tú lo vales.
 
- Ríete, apuesta por el sentido del humor.
o La risa es una de las emociones que más beneficios físicos y emocionales supone para la persona. Te invito a leer mi artículo “¿Nos echamos unas risas? Que encontrarás en esta web.
o Rodéate de personas con buen sentido del humor que te contagien sus pensamientos positivos y su alegría.
 
- Libérate de lo que te hace sentir mal.
o Hay que tomar decisiones y decidir que nos afecta y que no. Cuando identifiquemos lo que nos afecta debemos dejarlo atrás.
o Asume nuevos retos, eso te hará sentir motivado y con ilusión. Piensa en la siguiente frase “Quien no se equivoca es porque no hace nada”.
 
- Ponte pequeñas metas.
o Tienen que ser metas alcanzables, empiezas por pequeñas cosas y luego vas aumentando la “dificultad”. A medida que las vayas alcanzando verás que se irá reforzando la confianza en ti mismo.
 
- Sé Asertivo.
o Explica en todo momento lo que piensas y sientes a tu interlocutor, de una manera tranquila y pausada para que el otro no se pueda sentir ofendido.
 
Éstas son algunas de las pautas a seguir, espero las pongáis en práctica y consigáis encontraros un poquito mejor. Merece la pena el esfuerzo, os invito a intentarlo y que me contéis los resultados.
 
CIARA MOLINA
 
Psicóloga Cognitivo-Conductual especialista en Gestión Emocional
 


Leer más: http://www.psicologaemocional.com/news/subiendo-la-autoestima-en-busca-del-bienestar-emocional/

sábado, 11 de enero de 2014

La envidia y el síndrome de Solomon de El País Semanal


Formamos parte de una sociedad que tiende a condenar el talento y el éxito ajenos
La envidia paraliza el progreso por el miedo que genera no encajar con la opinión de la mayoría
Uno de los mayores temores del ser humano es diferenciarse del resto y no ser aceptado
·         Las predicciones fallan
·         Cuando ya no nos quieren
·         Aceptar las cosas como son

ILUSTRACIÓN DE JOSÉ LUIS ÁGREDA
En 1951, el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch fue a un instituto para realizar una prueba de visión. Al menos eso es lo que les dijo a los 123 jóvenes voluntarios que participaron –sin saberlo– en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social. El experimento era muy simple. En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete alumnos, los cuales estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante entraba en la sala creyendo que el resto de chavales participaban en la misma prueba de visión que él.
Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. De izquierda a derecha, la primera y la cuarta medían exactamente lo mismo. Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas verticales era igual a la otra dibujada justo al lado. Y lo organizaba de tal manera que el alumno que hacía de cobaya del experimento siempre respondiera en último lugar, habiendo escuchado la opinión del resto de compañeros.
La conformidad es el proceso por medio del cual los miembros de un grupo social cambian sus pensamientos, decisiones y comportamientos para encajar con la opinión de la mayoría”
(Solomon Asch)
La respuesta era tan obvia y sencilla que apenas había lugar para el error. Sin embargo, los siete estudiantes compinchados con Asch respondían uno a uno la misma respuesta incorrecta. Para disimular un poco, se ponían de acuerdo para que uno o dos dieran otra contestación, también errónea. Este ejercicio se repitió 18 veces por cada uno de los 123 voluntarios que participaron en el experimento. A todos ellos se les hizo comparar las mismas cuatro líneas verticales, puestas en distinto orden.
Cabe señalar que solo un 25% de los participantes mantuvo su criterio todas las veces que les pre­­guntaron; el resto se dejó influir y arrastrar al menos en una ocasión por la visión de los demás. Tanto es así, que los alumnos cobayas respondieron incorrectamente más de un tercio de las veces para no ir en contra de la mayoría. Una vez finalizado el experimento, los 123 alumnos voluntarios reconocieron que “distinguían perfectamente qué línea era la correcta, pero que no lo habían dicho en voz alta por miedo a equivocarse, al ridículo o a ser el elemento discordante del grupo”.
A día de hoy, este estudio sigue fascinando a las nuevas generaciones de investigadores de la conducta humana. La conclusión es unánime: estamos mucho más condicionados de lo que creemos. Para muchos, la presión de la sociedad sigue siendo un obstáculo insalvable. El propio Asch se sorprendió al ver lo mucho que se equivocaba al afirmar que los seres humanos somos libres para decidir nuestro propio camino en la vida.
La luz de Nelson Mandela

ILUSTRACIÓN DE JOSÉ LUIS ÁGREDA
Después de 27 años en la cárcel y ser elegido en 1994 presidente electo de Sudáfrica, Nelson Mandela compartió con el mundo entero uno de sus poemas favoritos, escrito por Marianne Williamson: “Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres para no serlo? Infravalorándote no ayudas al mundo. No hay nada de instructivo en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras cerca de ti. Esta grandeza de espíritu no se encuentra solo en algunos de nosotros; está en todos. Y al permitir que brille nuestra propia luz, de forma tácita estamos dando a los demás permiso para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, automáticamente nuestra presencia libera a otros”.
Más allá de este famoso experimento, en la jerga del desarrollo personal se dice que padecemos el síndrome de Solomon cuando tomamos decisiones o adoptamos comportamientos para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado. Y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. De forma inconsciente, muchos tememos llamar la atención en exceso –e incluso triunfar– por miedo a que nuestras virtudes y nuestros logros ofendan a los demás. Esta es la razón por la que en general sentimos un pánico atroz a hablar en público. No en vano, por unos instantes nos convertimos en el centro de atención. Y al exponernos abiertamente, quedamos a merced de lo que la gente pueda pensar de nosotros, dejándonos en una posición de vulnerabilidad.
El síndrome de Solomon pone de manifiesto el lado oscuro de nuestra condición humana. Por una parte, revela nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos, creyendo que nuestro valor como personas depende de lo mucho o lo poco que la gente nos valore. Y por otra, constata una verdad incómoda: que seguimos formando parte de una sociedad en la que se tiende a condenar el talento y el éxito ajenos. Aunque nadie hable de ello, en un plano más profundo está mal visto que nos vayan bien las cosas. Y más ahora, en plena crisis económica, con la precaria situación que padecen millones de ciudadanos.
Detrás de este tipo de conductas se esconde un virus tan escurridizo como letal, que no solo nos enferma, sino que paraliza el progreso de la sociedad: la envidia. La Real Academia Española define esta emoción como “deseo de algo que no se posee”, lo que provoca “tristeza o desdicha al observar el bien ajeno”. La envidia surge cuando nos comparamos con otra persona y concluimos que tiene algo que nosotros anhelamos. Es decir, que nos lleva a poner el foco en nuestras carencias, las cuales se acentúan en la medida en que pensamos en ellas. Así es como se crea el complejo de inferioridad; de pronto sentimos que somos menos porque otros tienen más.
“Ladran, luego cabalgamos”
(dicho popular)
Bajo el embrujo de la envidia somos incapaces de alegrarnos de las alegrías ajenas. De forma casi inevitable, estas actúan como un espejo donde solemos ver reflejadas nuestras propias frustraciones. Sin embargo, reconocer nuestro complejo de inferioridad es tan doloroso, que necesitamos canalizar nuestra insatisfacción juzgando a la persona que ha conseguido eso que envidiamos. Solo hace falta un poco de imaginación para encontrar motivos para criticar a alguien.
El primer paso para superar el complejo de Solomon consiste en comprender la futilidad de perturbarnos por lo que opine la gente de nosotros. Si lo pensamos detenidamente, tememos destacar por miedo a lo que ciertas personas –movidas por la desazón que les genera su complejo de inferioridad– puedan decir de nosotros para compensar sus carencias y sentirse mejor consigo mismas.

¿Y qué hay de la envidia? ¿Cómo se trasciende? Muy simple: dejando de demonizar el éxito ajeno para comenzar a admirar y aprender de las cualidades y las fortalezas que han permitido a otros alcanzar sus sueños. Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye. Esencialmente porque aquello que admiramos en los demás empezamos a cultivarlo en nuestro interior. Por ello, la envidia es un maestro que nos revela los dones y talentos innatos que todavía tenemos por desarrollar. En vez de luchar contra lo externo, utilicémosla para construirnos por dentro. Y en el momento en que superemos colectivamente el complejo de Solomon, posibilitaremos que cada uno aporte –de forma individual– lo mejor de sí mismo a la sociedad.