miércoles, 16 de mayo de 2018

Mi palabra soy yo... El valor de la palabra dada

De: http://www.visionycoaching.com

Siempre he sido un poco maniática en algunos temas como el de la puntualidad. No respetar la hora en la que se ha quedado lo considero una falta de respeto hacia la otra persona, una forma de jugar con su tiempo y de alguna manera con la organización de sus actividades y con su vida.
Esto que en ocasiones puede parecer tan trivial “total 10 minutos”… o “total en un viaje de casi cuatro horas, retrasarse una, o dos, o modificar totalmente la hora de llegada establecida siempre con una u otra excusa” constituye tan sólo la punta del iceberg del poco valor que damos a nuestra palabra y de lo poco que nos importan las personas implicadas. Es como un insulto sin palabras, rectifico, un intento de zaherir a los demás cuando lo que hace quien incumple es recibir un boomerang de la intención de su acción.

En mi formación como Coach, y en nuestros talleres y cursos en coaching e inteligencia emocional, hacemos un especial hincapié en el valor de la palabra. Consideramos la palabra dada como nuestra principal tarjeta de presentación. El valor que doy a mi palabra es mi identidad, define lo que soy, quien soy y como me relaciono con los demás. Define mi credibilidad, mi moralidad, establece si soy o no digno de confianza no sólo en lo personal sino en lo profesional. Mi palabra soy yo. Si algo puede establecer lo que valgo es la credibilidad en lo que digo, por las implicaciones que tiene. Incluso la credibilidad en lo que no comunico verbalmente pero transmito de manera no verbal.

Es cierto que actualmente el valor de la palabra dada está a la baja. Y no sólo de la palabra comprometida verbalmente, sino de la escrita y concertada en cualquiera de los medios de comunicación que nos permiten emitir nuestros mensajes sin tener siquiera que hablar con la otra persona.

Ya no se hace extraño el anular reuniones y conferencias mediante mensajes de e-mail o whatsap, a veces incluso con posterioridad a la hora en la que hipotéticamente deberían haber comenzado. Cada vez es más frecuente el incumplir los compromisos pactados de fechas en la elaboración de trabajos y proyectos conjuntos. De igual modo que la frase “¿dónde está eso escrito?” cuando reclamas una parte de un compromiso en una compra o servicio a alguien a quien suponías de confianza, es cada vez más habitual. Incluso aún sabiendo que se ha elegido como proveedor o patner entre varias ofertas por el valor que suponía la confianza existente.

Sin sonrojos de ningún tipo. Y, generalmente, con la palabra honestidad de manera permanente en la boca de quien tiende a incumplir su compromiso. Ya lo dice el refrán “dime de que presumes …”


A pesar de que la palabra empeñada cada vez es menos sinónimo de garantía debemos esforzarnos en dotar de valor a la nuestra, contribuir a otorgar de nuevo valor real a los conceptos de honestidad, compromiso, palabra otorgada. No ser solamente tópicos con los que nos expresamos de manera grandilocuente ni que añadimos como valores propios o de empresa. Es necesario generar un clima de confianza alrededor nuestro, y porque no, ser ejemplo.

Desde el tema personal y familiar, no prometiendo ni amenazando a los niños aquello que no vamos a cumplir, para no generar falsas expectativas y posteriores decepciones, ni temores infundados. Debemos contribuir a establecer un clima de confianza, para enseñar a aquellos para quienes somos ejemplo un comportamiento responsable y sincero. Será difícil el pedir a los niños y adolescentes sinceridad y compromiso, si están acostumbrados a que los adultos lo incumplamos de manera sistemática. Es cierto que en ocasiones no somos conscientes de lo que hacemos, prometemos ir al parque o de excursión o al cine, cuando sabemos que posiblemente no podamos hacerlo. Generamos una ilusión y motivamos a hacer algo con la promesa de una recompensa que no damos, no por mala fé, sino por imposibilidad de disponer de tiempo o medios.



viernes, 11 de mayo de 2018

“Ser una buena persona es sinónimo de ser inteligente. Todos somos una de las dos cosas, alguna vez o siempre”



¿Por qué necesitamos referentes éticos?
-Tenemos varios tipos de necesidades, que nos consideren, que nos respeten, que nos quieran, la falta de ellas está haciendo un mundo cada vez más inhóspito. Es un buen momento para recuperar a gente que ha teniendo un comportamiento ético a contracorriente y que nos lleva a la reflexión de que en el día a día hay gente que hace cosas parecidas. No son noticia, aunque hacen del nuestro un mundo mejor. Son referentes que nos pueden ayudar a reposicionar a veces nuestra indiferencia o nuestro cansancio.

¿Estas biografías son la antítesis de la llamada “satisfacción inmediata” para ser felices?
-Tenemos desazón colectiva, miedos no racionales, sino a una desesperanza, a un tipo de vida en la que no hay los resultados que esperamos. Necesitamos recuperar estas esencias, algunas desconocidas pero no por ello menos importantes, protagonizadas por gente absolutamente normal. Son ejemplos heterogéneos para desterrar que la ética es un elemento cultural y que todo lo bueno siempre está en Europa. Hablamos de actitudes universales.

¿Es una guía de patrones para ser mejor persona?
-Creo firmemente que ser buena persona siempre es sinónimo de ser inteligente. Todos somos una de las dos cosas alguna vez o siempre. Cuando actuamos bien, generamos a nuestro alrededor bondad, un terreno para la confianza, la generosidad y la seguridad. Muchos de los nombres que conforman el libro jamás pensaron cuando actuaron que iban a ser célebres y algunos siguen vivos, como el escritor Amos Oz. En su día puso en marcha una actitud hacia la verdad que fue incomprendida hasta por los suyos. Reivindico, no tanto a las personas, sino a las actitudes que generan grandes comportamientos.

Tampoco hablamos de personas que vivieran una causa solidaria...
-Por ejemplo, el primer premio Nobel de la Paz, el fundador de la Cruz Roja, en un comerciante burgués de Ginebra y en uno de sus viajes se encontró con la batalla de Solferino. Henri Dunat consiguió convencer a muchos para que los heridos y los muertos no se quedaran en el campo de batalla, fue una actitud de compromiso. Tampoco hay una causa tras el perdón, es el caso de la hija de Aldo Moro, asesinado por las Brigadas Rojas y en el caso vasco, las víctimas, desde Espinosa hasta Maixabel Lasa. Junto con los victimarios, gente que ha llegado a verdaderas simas de deshumanización, que buscan el perdón y se ponen a la cabeza de la regeneración ética. Ambas son actitudes revolucionarias que deberían tener nuestro aplauso.

¿Por dónde empezó? ¿Por las actitudes o por las personas?
-Hice una selección de las referencias éticas que pueden ayudar, tenía algunas claras de las que soy fan, como Concepción Arenal, pero otras me las he encontrado, como Anna Politkóvskaya. Y se sitúan en distintas partes del mundo, en diferentes épocas, con distintos quehaceres, porque la ética no es un concepto cultural griego. En cualquier contexto hay ética.

¿Una actitud indispensable para enfrentar los tiempos actuales?
-No sé si es la más indispensable pero es la más acuciante y la que más me preocupa porque es la más difícil de vender o convencer, que se vea como algo necesario. Hablo de Kant y sus imperativos categóricos que podríamos traducir en el axioma “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen”. Habla de poner límites a la falta de ética, hay ciertas cosas que no se pueden llevar hasta el límite y en los tiempos en los que vivimos marcados, por ejemplo, por el consumismo, probar todo hasta el final sin importar las consecuencias.

Resultado de imagen de buenas personas




jueves, 10 de mayo de 2018

¡¡Magdalena Sánchez Blesa estará con nosotros!!





¡¡Buenos días amig@s!!
Estamos muy contentos, porque nuestra asociación tiene la grandísima suerte de que Magdalena Sánchez Blesa haya aceptado nuestra invitación y quiera venir a Archena.
Hace muchos años que esta mujer nos tiene enamorados y por fin nuestro sueño de conocerla y escucharla se va a cumplir.
Os invitamos a tod@s a compartir con nostr@s esto tan bonito y emocionante.
Será el 22 de junio en el Museo de Archena.

Gracias María Dolores Garrido Perea por ser una joya de enlace.
Gracias a Juani Martínez por hacernos unos carteles tan chulos siempre.


lunes, 7 de mayo de 2018

GUÍA DE MEDITACIÓN PARA GENTE OCUPADA




Vivimos en un mundo agitado. La velocidad de las comunicaciones nos invita a correr. Usualmente ponemos la atención en múltiples cosas al mismo tiempo, en especial cuando se trata del teléfono, y poco hacemos para controlarlo. Buscamos estar conectados a los demás en todo momento; es algo más fuerte que nosotros, es la modernidad. No hay suficiente tiempo para todo lo que nos gustaría hacer. Además, las veces que nos hemos detenido, notamos lo solos que estamos. La necesidad de hacer algo, cualquier cosa, es más fuerte.

Pero la elección existe. Si logramos darnos unos minutos al día para quitarnos a la mente de encima y desbloquear las emociones, podemos comenzar a ver más adentro, conectarnos con nuestra verdadera sabiduría interior.

Aquí es donde entra la meditación, y esta guía, desde más allá de los dogmas y la rigidez de una escuela, quiere ayudarte a encontrar esa sabiduría sin importar lo ocupado que estés ni el poco tiempo que tengas. Simplemente para sentirte más presente y mejor.



Un estado natural

Si bien es cierto que la meditación como forma y fondo tiene una descendencia muy fuerte desde las tradiciones orientales, esta puede tomar diferentes formas de las que quizás no estemos conscientes. Por ejemplo, la contemplación es una forma de meditación, del mismo modo que la plegaria y el rezo lo son. Tal como los católicos usan el rosario para llevar la cuenta de sus oraciones, los budistas hacen lo mismo con su “mala” para los mantras.

Puesto de manera simple, la meditación es una forma de conectarnos con nuestra sabiduría interior, colocándonos en presencia de nuestra parte más sagrada en un estado de puro ser, sin la interferencia del cuerpo, la mente, ni las emociones.

Es un estado natural al que hemos olvidado cómo acceder.

En la meditación somos la forma y el fondo, el camino y el final. Durante la meditación soy consciente de mi cuerpo, mi mente y mis emociones; soy todos ellos y ninguno a la vez.

Aquí quiero mostrar que meditar no es algo difícil y que no se necesita nada especial para hacerlo, y que incluso hay formas para lograrlo si no tenemos tiempo.

Durante la meditación soy consciente de mi cuerpo, mi mente y mis emociones; soy todos ellos y ninguno a la vez.

Múltiples beneficios

En general, según los estudios que se han realizado, la meditación en el corto plazo nos puede ayudar a la relajación y a estabilizar el sistema nervioso a través de disminuir la presión sanguínea y los ritmos cardiaco y respiratorio, mejorar la circulación, transpirar menos, disminuir la ansiedad, bajar los niveles de cortisol en la sangre, tener menos estrés y obtener mayor sensación de bienestar y relajación profunda.

Según estudios realizados en 2005 por la doctora Sara Lazar, del Massachusetts General Hospital, las personas que meditan regularmente logran tener mayor grosor y mejor funcionamiento en las áreas corticales del cerebro, las que se asocian con la comunicación, la empatía, la autoobservación, el equilibrio emocional, la moralidad, la atención y la consciencia sensorial.

Además, el estudio concluyó que la práctica regular de la meditación puede disminuir la velocidad de la degeneración neuronal relacionada a la edad.

Otro estudio, realizado por el Doctor Andrew Newberg, demuestra que en quienes meditan regularmente existe una mayor actividad en los lóbulos parietales, los que manejan el tráfico de las sensaciones espaciales respecto al mundo, además de la barrera entre la experiencia personal y la de los demás.

En resumen, la meditación nos puede entregar mayor capacidad de relacionarnos con el mundo, la dimensión espiritual de la vida, incrementar la consciencia, estar más alerta y una mayor habilidad para resonar con los sentimientos y pensamientos de otros.



Distintas formas

Según Osho, existen al menos 112 técnicas de meditación en las tradiciones orientales. Sin embargo, tal como él apunta, ninguna de ellas está hecha pensando en las personas que viven en el mundo de hoy y los problemas actuales que enfrentamos.

Aquí comparto una lista de diferentes fundamentos de técnicas para conocer básicamente de qué se trata cada una.

- Concentración en un punto: La idea es fijar toda la atención en un solo punto. Puede ser la llama de una vela, la hoja de un árbol o un lápiz frente a nosotros. Cada vez que notemos que la mente comienza a divagar, el objetivo es devolver el foco al punto de atención antes seleccionado.

- Respiración: Consiste en concentrar la atención en la respiración, llenando completa y lentamente los pulmones desde la parte más alta hasta lo más bajo del vientre, y luego vaciándolos desde lo más abajo del abdomen hacia arriba. También puede incluir el contar los tiempos de la respiración en 4×2, es decir, cuatro segundos de inhalación, dos segundos reteniendo el aire en los pulmones, cuatro segundos de exhalación y finalmente dos segundos sin aire.

- Presencia: Esta técnica es quizás la más fácil de extrapolar al día a día y se trata simplemente de practicar el estar presente, y cada vez que la mente comience a divagar sobre un hecho pasado o futuro, devolverla al aquí y ahora.

- Visualización: Consiste en cerrar los ojos, imaginar y visualizar que uno está en otro lugar (usualmente un lugar tranquilo, como campo o playa, o donde se desee profundamente estar) para relajarse y desconectarse por un momento.

- Alineación y anclaje: Se trata de enfocarnos en la energía que fluye desde la tierra a nuestros pies y a través de la columna hasta la cabeza y la mollera hacia afuera. Al mismo tiempo, fluye energía desde el cielo a la cabeza y baja por la columna, a través de nuestros pies, hacia la tierra.

- Observación mental / Introspección: Busca observar y hacernos conscientes de todos los pensamientos que pasan por nuestra mente, sin juzgarlos ni involucrarnos en ellos, viendo simplemente cómo funcionan los patrones de nuestra mente.

- Amor y expansión: Busca lograr la capacidad de sentir cómo el amor se expande desde el centro de nuestro ser hacia afuera a todos y todo lo que hay a nuestro alrededor.

- Mente en blanco: El nombre de esta técnica nos explica de qué se trata. La idea de poner la mente en blanco para meditar viene de las tradiciones budistas y es bastante complicada de realizar para personas que viven en la sociedad occidental de hoy, en que la mente está moviéndose en todo momento.

- Mantralización y rezo: De origen primordialmente tibetano, el cantar mantras es una forma de mantener el foco mientras se repite una y otra vez la frase elegida. El rezo y la plegaria que algunas religiones occidentales realizan son otra forma de lo mismo.

- Meta consciencia: Esta técnica se basa en estar presentes y ser conscientes de nuestra consciencia. Para practicarla, imaginarnos que fotografiamos o grabamos nuestra consciencia.

- Meditación no-dual: Se resume en observar todo lo que se percibe afuera e integrarlo, asumiendo que todo nace desde nuestro interior.

- Proceso 3-2-1: Es el proceso de atraer la divinidad desde la tercera persona a la primera persona de nuestro ser. Primero se coloca la atención en la divinidad como algo completamente externo a uno, un “ellos”, por unos minutos. Luego, se baja la conciencia de esa divinidad a un ser en segunda persona con quien se puede interactuar, un “tú”. Finalmente, se atrae esa divinidad hacia a uno mismo en primera persona, reconociéndose como parte de ella.

Estudios aseguran que la práctica regular de la meditación puede disminuir la velocidad de la degeneración neuronal relacionada a la edad.

Primeros pasos

Lo primero que hay que dejar en claro es que no se necesita nada especial para meditar. Se puede hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Estos pasos son simples guías que ayudan a entrar en ese estado de meditación y relajación.

¿Cómo lo hago? Anclar el cuerpo: La clave para entrar en estado de meditación, sin importar cuál de las técnicas ocupemos, es anclar en el cuerpo un gatillo que nos permita alcanzar ese estado de manera kinestésica. Para los seguidores de métodos tradicionales, esto se hace sentándose con las piernas cruzadas en el suelo, pero la verdad es que esto puede ser de cualquier forma. Mi recomendación es hacerlo juntando los dedos medio y pulgar de cada mano y sintiendo cómo fluye la energía en círculo a través de ambos dedos. Así, sin importar donde uno esté, puede entrar en ese estado activando este gatillo.

¿Cuándo medito? La mejor hora para meditar no existe. Siempre es un buen momento, y todo depende de la disponibilidad de cada uno. Si bien es cierto es recomendable hacerlo en la mañana para anclar un buen día, hay muchos que prefieren hacerlo en la noche antes de dormir para programar sus sueños, de manera similar a lo que algunas religiones hacen al rezar previo a acostarse. Personalmente, prefiero la mañana, antes de comenzar a trabajar e incluso después del desayuno. Así ya traigo puesta la ropa de trabajo y eso me ayuda a volver al estado en cualquier momento del día que lo necesite.

¿Dónde es mejor meditar? Sí, es bueno tener un lugar donde siempre meditamos, así acostumbramos al cuerpo y a la mente a nuestro pequeño ritual. Sin embargo, se puede meditar en cualquier lugar, incluso mientras se camina si uno se lo propone.

¿Necesito algo más? Como extra, a mí me gusta escuchar alguna música que me relaje mientras medito. La música nos ayuda a entrar en estados específicos según las emociones que transmite, por eso debemos buscar algo neutro y que evoque sensaciones placenteras al tiempo que nos relaje.

Cinco minutos diarios

Para comenzar, sólo se necesita disponer de cinco minutos. En un principio, la recomendación es meditar un par de veces de una manera sencilla y tradicional para así conocer la sensación que nos entrega la meditación, siguiendo estos simples pasos:

1) Sentarse en una postura cómoda y relajada, con la espalda recta.

2) Cerrar los ojos sin apretarlos.

3) Concentrarse en que la respiración sea completa, es decir, llenando los pulmones de arriba hacia abajo, notando que el abdomen se llena de aire, y luego exhalando de abajo hacia arriba.

4) Sentir la sensación de simplemente estar aquí y ahora.

5) Si la mente divaga, traerla nuevamente al ahora.

Si se logra hacer esto entre 5 y 10 minutos por un par de días, se aprenderá a conocer la sensación, y luego se puede ampliar el tiempo o elegir alguna de las técnicas descritas anteriormente.

La propia meditación

Ahora, lo que se puede hacer es elegir y crear la propia forma de meditar. Sugiero no pensar mucho cuál es la mejor combinación, sino simplemente tomar lo primero que la intuición nos diga, y luego adaptarlo a la rutina diaria.

1) Técnicas: Elegir una de las técnicas ya descritas para comenzar la práctica.

2) Anclaje y gatillo: Elegir una posición del cuerpo o una parte de él para que kinestésicamente la recuerde en el momento de realizarla. Puede ser sentado en el suelo con piernas cruzadas o en una silla, de pie o caminando.

3) Hora: Elegir el momento del día en que se quiere realizar la práctica de meditación. Puede ser al amanecer, antes de trabajar, al mediodía, al llegar a la casa luego del trabajo, al anochecer o antes de acostarse.

4) Dónde: Elige el lugar donde prefieres meditar: en la pieza, en la oficina, en tu living, en la calle, en la plaza o en el camino al trabajo.

5) Música: Si se quiere, se puede agregar música a la experiencia dependiendo de dónde uno esté. Aquí sugiero una lista de músicos que pueden servir para meditar: Deva Premal, Robert Coxon, Kenji Williams, Marcomé, Jorge Herrera, Snatam Kaur y Devakant


fuente : revistasomos.cl/

sábado, 5 de mayo de 2018

HISTORIA Y ORIGEN DEL DÍA DE LA MADRE


De: http://sobrehistoria.com

Nuestras madres se merecerían, seguro, más de un día de homenaje al año. Honramos su dedicación, compromiso y amor el primer domingo de mayo de cada año (en España), pero ¿desde cuándo es así? Descúbrelo en este artículo sobre la historia y el origen del Día de la Madre.dia de la madre

EL DÍA DE LA MADRE

El Día de la Madre es una celebración que en España cae el primer domingo de mayo. Todos nosotros estamos acostumbrados a esta celebración desde que íbamos al colegio y hacíamos manualidades para regalarles a nuestras madres en un día tan señalado (¿quién no lo ha hecho alguna vez? Pero, ¿cuál es el origen realmente del Día de la Madre? ¿Cuándo se celebró por primera vez? ¿Quién fue el primero en considerarlo como un día de celebración oficial?

EL DÍA DE LA MADRE EN LA ANTIGÜEDAD

La figura materna ha sido ampliamente venerado en numerosas culturas hasta nuestros días. En la Antigua Grecia ya se rendía homenaje a Rea, la madre de Zeus, Hades y Poseidón. Si nos vamos más atrás en el tiempo, también descubrimos que en el Antiguo Egipto se veneraba también a la diosa Isis, la diosa madre o diosa de la fertilidad.
origen dia de la madre
Es más, si nos vamos aún mucho más atrás en el tiempo, incluso a la época en la que aún vivíamos en cavernas, la prehistoria, también tener amplios ejemplos de la veneración a la figura materna, tal y como se puede desprender de las rudimentarias figuras de la época, en las que se representaban en multitud de ocasiones mujeres muy voluminosas que representaban, de nuevo, la fertilidad.

EL DÍA DE LA MADRE EN EL SIGLO XVII

historia dia de la madre
Durante la Edad Media y más tarde, sobre todo a partir del año 1600, el Día de la Madre no se celebraba para honrar a las progenitoras, sino a la Iglesia Madre. Era un día en el que todo el mundo llevaba flores a su iglesia para honrar a la que, en aquellos años, era la madre y creadora de todas las cosas. Fue una de las primeras veces en las que las clases más bajas tuvieron un día libre para pasar con sus familias.

ORIGEN MODERNO DEL DÍA DE LA MADRE

Pero si nos referimos al día de la Madre tal y como lo conocemos hoy, su origen viene, cómo no, de Estados Unidos. En concreto, fue una ama de casa llamada Anna Reeves Jarvis, en 1908, la primera que realizó una reunión para homenajear a su madre, recientemente fallecida. Esto se convirtió en una costumbre en la que, año tras año, otras madres se reunían para charlar sobre temas de actualidad. La iniciativa tuvo tal éxito que en 1914 el presidente Wilson la convirtió en una celebración oficial.
Cabe destacar que en España se celebra el Día de la Madre el primer domingo de mayo, peroinicialmente esta celebración era el 8 de diciembre, coincidiendo con el día de la Inmaculada Concepción.
Por último, una advertencia. No se te ocurra no felicitar a tu madre. Se lo merece.

Un cuento "El burro en el pozo"




Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente durante horas, mientras el campesino trataba de buscar qué hacer.

Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno
agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente.

Luego, para sorpresa de todos, se aquietó después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio... con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble:  Se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido cómo el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para
salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba.
Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos...

¡¡¡Usa la tierra que te echan para salir adelante!!!

Recuerda las 5 reglas para ser feliz:
Libera tu corazón de rencor.
Libera tu mente de las preocupaciones.
Simplifica tu vida.
Ama y... sacúdete la tierra, porque en esta vida hay que buscar las soluciones y acabar con los problemas.