miércoles, 12 de noviembre de 2014

JURADO "CONCURSO DE CUENTOS"

Ayer la escritora Mayer Nicolás junto con el jurado del “Concurso de Cuentos” organizado por nuestra asociación, seleccionaron los cuentos finalistas y ganadores de los premios. Firmó y dedicó sus libros para los premiados.
Hay que decir que fue bastante difícil, pues había un alto nivel. Fue muy emotivo leer estos cuentos. Los niños nos dan cada día lecciones impresionantes, deberíamos escucharlos con más atención y aprender de ellos.
El tema era la SOLIDARIDAD, y de eso nos queda mucho por aprender. Es muy triste ver de qué manera se ha perdido la sensibilidad, la compasión y la humanidad.
Nos pasamos la vida mirando nuestro ombligo mientras todo alrededor se derrumba. Hasta que no dejemos de regirnos por el “yo”, y empecemos a tomar conciencia de “nosotros” estaremos viviendo sin corazón ni conciencia.

Ojalá haya algo que nos toque el corazón y lo despierte, y de una vez se pueda decir que somos humanos, personas de los pies a la cabeza. 


martes, 11 de noviembre de 2014

LA GENTE QUE ME GUSTA (MARIO BENEDETTI)

Me gusta la gente que vibra, 

que no hay que empujarla, 
que no hay que decirle lo que hay que hacer ni que lo haga, 
... sino que lo sabe y lo hace. 


Me gusta la gente con capacidad
para medir las consecuencias de sus acciones,
que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma,
pero que no pierda de vista que somos humanos
y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa
que el trabajo en equipo entre amigos,
produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca,
capaz de oponerse con argumentos serenos
y razonables a las decisiones de un jefe.
Me gusta la gente de criterio,
la que no se avergüenza de reconocer
que no sabe algo que se equivocó.
Me gusta la gente que al aceptar sus errores,
se esfuerza por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme
constructivamente y de frente,
a éstos les llamo mis amigos.

Me gusta la gente que no desfallece
cuando de alcanzar ideas y objetivos se trata.
Con gente como esa, me comprometo a lo que sea,
ya que con haber tenido a esa gente
a mi lado me doy por bien retribuido.



-Nuestro crecimiento depende de la responsabilidad en nuestros actos, de nuestra consciencia e inconsciencia.... Así que ser enano o gigante depende sólo de ti.

¿Cúal es la actitud frente alguien que te decepciona?


La decepción es lo peor que le puede pasar a alguien porque al sentirla se tiene claro que la persona que la ocasionó vulneró nuestra confianza, lo más importante de la amistad.
Decepcionante es sin duda el que no honra sus palabras, el que deja al otro con las responsabilidades que le corresponden. Decepcionante,  es fuerte quizás decirlo, pero el daño que hace es inimaginable.
Pocas veces te encuentras a alguien así pero cuando se cruza por tu camino sí que lo pasas realmente mal porque lo primero que te dices es ¿cómo pude confiar en él/ella?.
La confianza fortalece una amistad pero cuando se es irresponsable e inmaduro todo eso se tumba. Un hombre o una mujer tienen que hacerse cargo de sus acciones y no justificarse para supuestamente sentirse mejor y no afrontar el meollo del asunto.
Cuando se comete un error fallando a otras personas automáticamente se tiene que ser considerado. Es cierto que no siempre nos vamos a enfocar en las equivocaciones pero sí es bueno hacerse responsable y dar seguridad a quiénes se ha dañado.
Nadie es perfecto y eso lo sabe todo el mundo. Sin embargo no podemos jugar con la confianza que de buena fe han depositado en nosotros. No basta reconocer el error, hay que ver qué es lo mejor que podemos hacer. sin excusas de poco valor.
Hay que hacer el mayor esfuerzo por subsanar ese error. No es lo que lo que no se ha cumplido, es el daño que genera. Es un precio muy caro que otros tienen que pagar por ese error.

Y al final te preguntas: ¿Cómo sobrellevar a quien tiró al suelo la confianza que le diste?


domingo, 9 de noviembre de 2014

EL ELEFANTE ENCADENADO Jorge Bucay

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza...
Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.
Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.
Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos:
No puedo y nunca podré.

Ahora descubre tus estacas y descubre que puedes y que siempre podrás.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Reunido un buen equipo de trabajo....


Esta tarde nos hemos reunido para ultimar proyectos. 


El resultado del concurso de cuentos se hará público en el acto que tendrá lugar en el salón de actos del centro cultual, el próximo sábado, día 15 de noviembre, a las 6 de la tarde, al que asistirá la escritora murciana Mayer Nicolás, quien será la encargada de entregar los premios. Habrá un miniconcierto de música, ofrecido por algunos niños, junto a su profesor, y podemos decir que habrá más sorpresas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

La soledad no existe....

"En realidad la soledad no existe, porque todo lo que te rodea está lleno de amor, de vida, de luz, de sonidos, de armonías, de magia, de ti mismo, de ti misma.

La soledad a menudo es sólo un escudo con el que intentamos protegernos contra el abandono, el amor no correspondido o nuestra propia falta de generosidad.
Así que baja el escudo, porque no estás solo ni sola."
Belén.

sábado, 1 de noviembre de 2014

EL CANTO COMO CURA


                                QUIÉN CANTA ...SUS MALES ESPANTA..

Cantar no es sólo la forma de expresión más antigua del ser humano, sino que también puede curarte de muchos males. Al menos así lo afirma un número de médicos cada vez más grande, por lo que, aunque acaban de empezar a estudiar los efectos benéficos del canto, los especialistas recomiendan practicarlo con regularidad.



Hasta hace muy poco no había estudios científicos al respecto, pero resultados de investigaciones recientes confirman, incluso, que cantar debería ser recetado por el médico, afirma la doctora Gertraud Berka-Schmid, también psicoterapeuta y profesora de la Universidad de Música y Arte de Viena.



La experta critica en duros términos a los padres y maestros que intentan prohibir a los niños cantar porque "no saben", ya que así se les priva de la capacidad de "personificación". Se les corta la vitalidad y el acceso a la experiencia del sonido.



Esto hace cambiar la conciencia de la personalidad y reduce su desarrollo porque poder levantar la voz, ser escuchado, ser reconocido y aceptado es de importancia vital para un ser eminentemente comunicativo como es el ser humano, señala Berka-Schmid en declaraciones a la revista de medicina austríaca Medizin Populär.



"Cantar es la respiración estructurada", indica la especialista, y asegura que el efecto fisiológico de la respiración profunda, abdominal, que prevalece cuando uno canta y que se convierte en un masaje para el intestino y en un alivio para el corazón.



Además, asegura, esa respiración suministra aire adicional a los alvéolos pulmonares, impulsa la circulación sanguínea e incluso puede mejorar la concentración y la memoria.



En opinión de la especialista, se trata de un remedio óptimo para los males específicos de nuestro tiempo porque equilibra el sistema vegetativo y refuerza la actividad de los nervios parasimpáticos que, en contraposición a los simpáticos, aportan tranquilidad y relax.



Cantar genera armonía a nivel psíquico y refuerza el sistema inmune para que puedan actuar las capacidades de autosanación frente a problemas hoy día tan frecuentes como los trastornos del sueño, las enfermedades circulatorias o el síndrome "estar quemado" (conocido en inglés como burn out).



Las consecuencias de una estimulación nerviosa excesiva son típicas de nuestro tiempo, afirma la especialista: la gente no puede con sus propios impulsos, se aísla, se bloquea y paraliza o acumula agresividad.



A través de la voz, uno es capaz de expresar las impresiones que lo invaden continuamente, de tal forma que el sujeto puede deshacerse de una serie de sensaciones. En ocasiones esto no es posible hacerlo hablando normalmente y ahí el canto desempeña un papel esencial. Por eso en algunos países es tradición cantar en funerales.



“No hay diferencias con que una persona cante sola, lo haga a dúo, en la ducha o practique una ópera. Tampoco importa que uno cante con muchos en un coro ni que desafine”, asegura Berka-Schmid.



En la práctica, se vio que enfermos de Alzheimer, gracias a una canción conocida, recuperaron algún recuerdo o que personas que sufrieron una apoplejía consiguieron volver a hablar a través del canto, recuerda la especialista.


“Cada uno debería esmerarse en cantar, incluso aquéllos que desafinan porque cantar es un medio para hacer un trabajo sobre uno mismo. Cuando cantamos, fisiológicamente, desde la garganta hasta el diafragma, algo poderoso se pone en movimiento: brota la voz y nos sentimos poco a poco liberados de las tensiones y de las cargas interiores.
¿Qué sabemos de los ángeles? Se les representa como criaturas aladas que cantan. Como los pájaros. El ángel y el pájaro están asociados a la idea de ligereza, de vuelo y también de canto. ¿No es ya para nosotros una invitación para cantar con el fin de desprendernos de nuestras cargas? ¡Y de cuántos trastornos mentales podrían curarse los humanos con el canto! Porque las vibraciones de la voz tienen igualmente el poder de disgregar las presencias oscuras que tratan de aferrarse a ellos. El canto es una expresión de la vida; la vida misma no es otra cosa que un canto. ¿Y qué es necesario, más vivificante, que llegar a desprenderse de la atmósfera pesada que nos rodea, para entrar en estas regiones en donde todo es armonioso, luminoso y ligero?”
Omraam Mikhaël Aïvanhov
http://saikuhayotravidaposible.blogspot.com.es/2014/10/el-canto-como-cura.html