martes, 9 de febrero de 2021

Letra de la canción "Gracias" de Pedro Andrea.

 

Nos parece una canción con mucha profundidad...



"Por si se acerca el tiempo en que no es bueno recordar,
por si llega el momento en que no hay que mirar atrás,
quisiera antes de irme, despedirme sin rencor,
y agradecer cada lección
que me enseñaron mis muchos errores.

Yo hubiera preferido no aprenderlas del dolor,
porque, aunque hizo más grandes a mi fuerza y mi valor,
dejó en cambio pequeña mi inocencia
y al final sufría mucho menos
pero me costaba mucho más amar.

Aún así no me quiero marchar
sin dar gracias una vez al menos,
una al menos,
Gracias por cada oportunidad
que tuve de reparar
el daño que causé.
Gracias por dejarme aprender
del error y del ayer,
pero sobre todo:
gracias por traer siempre un después,
un mañana hasta mis pies
y dejarlo entre mis manos.

Con tantas decepciones que sufrí y que causé
fui a veces el culpable y otras muchas fuí el juez.
Pedí el perdón y perdoné
a quien no lo quiso dar,
y comprendí que por odiar
el que odia paga aún mayor castigo."







Aceites esenciales al rescate!!!

 


La aromaterapia, que actúa sobre los centros de control cerebrales, se emplea desde la antigüedad y las investigaciones más recientes confirman su eficacia.
Por 
El Correo del Sol
Media: 
No hace mucho la aromaterapia era considerada, incluso dentro del ámbito naturista como una disciplina minoritaria, pero día a día ha ganado un merecido reconocimiento. A nadie extraña que sin necesidad de ingerir nada, solo a través de compuestos etéreos, los resultados sean beneficiosos e incluso espectaculares. Y menos que a nadie, a los alérgicos.
La aromaterapia utiliza las propiedades curativas de las plantas para aliviar diver- sos trastornos mediante aceites esenciales ingeridos o aplicados en masajes, inhalaciones o fomentos. Aunque la palabra aromaterapia no se ha empleado hasta el siglo XX, muchos datos históricos revelan que el empleo de estas técnicas terapéuticas fueron utilizadas en China hace 3.000 años y en Egipto hace 2.400 años. El médico y filósofo persa Abu Ah i Ibn Sina, nacido en el año 980 de nuestra era, conocido en Occidente como Avicena, es considerado como el inventor del procedimiento de destilación con el fin de extraer esencias de las plantas, cuyos principios se utilizan aún hoy.
El profesor Rene-Maurice Gattefossé fue el protagonisa del resurgimiento del empleo de aceites vegetales en la medicina moderna. Tras descubrir accidentalmente los efectos curativos del aceite de espliego en las quemaduras, decidió seguir investigando las propiedades de los aceites esenciales y los utilizó para tratar a soldados heridos en la Primera Guerra Mundial. Fue él quien acuñó el término aromaterapia.
Efectos de los aceites
Los aceites esenciales han demostrado su capacidad para actuar a la vez sobre el cuerpo y la mente. Son los que dan fragancia a las rosas y los jazmines y sabor a la canela y a la menta. Se extraen de todas las partes de las plantas, desde las hojas o las flores hasta las raíces, pasando por las semillas y la corteza. Para ello se hace pasar vapor a presión a través del material vegetal. Con el calor se libera el aceite, que pasa a continuación a través de un refrigerador, donde se condensa y se recoge.
Se cree que estos aceites aromáticos contienen la fuerza vital de las plantas y que mejoran el bienestar físico y la armonía mental. Cada aceite tiene unas propiedades terapéuticas determinadas, pero son sobre todo antisépticos capaces de destruir virus y bacterias. Estimulan el sistema inmunitario porque refuerzan la resistencia del organismo a la enfermedad y mejoran la circulación sanguínea, además de calmar el dolor y reducir la retención de líquidos.
Los aceites esenciales son sustancias muy complejas desde el punto de vista químico y sus efectos sobre el organismo humano son igualmente sofisticados. Contienen en promedio un centenar de sustancias químicas diferentes, en distintas proporciones. Cada una de esas sustancias, por pequeña que sea su cantidad, desempeña alguna función y el efecto del conjunto es diferente al de cada componente por separado.
El caso del aceite de toronjil, por ejemplo, es ilustrativo: su componente principal es un aldehído denominado citral que, si se extrae o se sintetiza por procedimientos químicos y se aplica a la piel provoca una reacción alérgica. El aceite, en cambio, no la produce.
No siempre se sabe científicamente cómo y por qué los aceites esenciales ejercen un efecto determinado. Para comprender por qué es eficaz la aromaterapia es útil examinar primero la forma en que funcionan los sentidos del olfato y el tacto. Las investigaciones realizadas hasta ahora indican que el olfato opera sobre las emociones y los sístemas nervioso e inmunitario a través del sistema límbico. Los olores pueden evocar imágenes o sentimientos y condicionar la respuesta del organismo entero. En ello se basa la aromaterapia para abordar los aspectos mentales y emocionales de la curación, empleando diferentes olores para relajar o estimular al paciente.
Por otra parte, el contacto físico es fundamental para la salud. Es el recurso más importante de que disponen los niños y los bebés para comunicar afecto. El uso del masaje en la aromaterapia se fundamenta en esta consideración. La sensación placentera que se produce al ser tocado despierta el sentimiento de ser querido y la certeza de que cuidan de nosotros.
Formas de aplicación
El masaje tiene efectos positivos, tanto físicos como emocionales. Regula el sistema inmunitario, reduce la presión arterial y mejora la circulación sanguínea y linfática. Además disminuye la inflamación y la tensión muscular. Todo ello ayuda al organismo a relajarse, lo cual alivia la tensión mental y la agitación emocional. Para aplicar el aceite, se mezclan 5 gotas de la esencia elegida por cada 10 ml de aceite básico (de almendras dulces, por ejemplo). Antes de realizar el masaje completo es imprescindible probar la mezcla sobre el dorso de la mano y esperar unos minutos.
Meditante las manipulaciones del masaje se estimula la circulación y se activa el sistema linfático, lo cual permite eliminar toxinas del organismo. También se pueden aplicar técnicas de digitopresión sobre las zonas reflejas o los puntos de acupuntura. Es probable que, al final de una sesión, el paciente experimente ya una profunda sensación de bienestar y sienta que se ha liberado de muchas molestias. Para las personas que sufren asma o fiebre del heno, el tratamiento se centra en el rostro y en los puntos de presión que rodean los senos faciales. El objetivo es reducir la secreción excesiva de mucosidad nasal.
La aromaterapia también utiliza otras técnicas, como los baños aromáticos, que pueden tener efectos tónicos o sedantes (se añaden de 5 a 10 gotas al agua caliente). El agua caliente abre los poros y permite que el organismo absorba los aceites esenciales con mayor rapidez. Los baños pueden ayudar a aliviar los efectos del estrés y calmar dolores musculares y problemas dermatológicos.
La inhalación de aceites esenciales es efectiva cuando las moléculas aromáticas de las esencias llegan a los pulmones. Estas moléculas se difunden a través de los alvéolos y llegan a los capilares (vasos sanguíneos de paredes muy finas), desde donde alcanzan la circulación sanguínea y se distribuyen por todo el organismo.
Podemos echar algunas gotas en un pañuelo y oler o podemos echar de 6 a 12 gotas en una olla de agua caliente. Luego colocamos una toalla o manta que cubra tanto nuestra cabeza como la olla e inhalamos el vapor durante varios minutos. Se debe tener la precaución de no acercarse demasiado, ya que podemos quemarnos la cara con el vapor.
También se pueden dispersar en el aire. Existe en el mercado una amplia variedad de productos para llenar el espacio de una habitación u oficina con el aroma de los aceites esenciales. Estos productos, llamados difusores o atomizadores, esparcen los aceites esenciales formando una nube de diminutas partículas.
El tratamiento profesional con aromaterapia requiere una evaluación muy detenida del paciente. El terapeuta pregunta acerca del tipo de vida que lleva, el estado general de salud y la historia médica. En función de las respuestas y de las observaciones y pruebas que pueda realizar el terapeuta, selecciona los aceites adecuados. Luego le puede preguntar si los aromas elegidos le resultan o no agradables.
También vale la pena que el paciente considere la posibilidad de autotratamiento mediante aceites aromáticos: es conveniente disponer de aceites aromáticos para quemaduras, picaduras de insectos o dolores de cabeza. Sin embargo, los aceites esenciales requieren cierta prudencia, ya que pueden ser peligrosos cuando los manipula una persona inexperta. Para las enfermedades graves o para aliviar un problema crónico se debe consultar siempre con un profesional de la aromaterapia.
Indicaciones de los aceites esenciales
    
 Cayeput  Inflamaciones respiratorias, incluidas catarro, tos, sinusitis y garganta irritada
    
 Camomila Rinitis, calambres menstruales y abdominales, irritación o inflamación de la piel
    
 Canela  Tonifica los sistemas circulatorio, respiratorio y digestivo 
    
 Citronela Es eficaz como repelente de insectos. Útil si se tiene alergia a las picaduras
    
 Geranio Calma todos los tipos de piel
    
 Lavanda Picaduras, quemaduras, eczema, asma e isomnio
    
 Melisa Estrés, migraña y asma nerviosa
    
 Mirra Dificultades respiratorias, inflamaciones de la boca y de la garganta
    
 Rosa Ansiedad, depresión, estrés, cuidado de la piel madura
    
 Sándalo Inflamación de la garganta, estrés, piel seca
    
 Árbol de té   Infecciones respiratorias y de la piel, picaduras
    
 Jengibre  Equilibra el sistema inmunitario. Recomendable para las náuseas y molestias digestivas

EL ELEFANTE ENCADENADO. Jorge Bucay

 


Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo conuna cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro... Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede.

Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.
Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza...

Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que «no podemos» hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: No puedo, no puedo y nunca podré.

Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.

Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos:
No puedo y nunca podré.

Ahora descubre tus estacas y descubre que puedes y que siempre podrás!!!.





30 Cosas que debes dejar de hacerte a ti mismo

 


(Sugerido por nuestra amiga Virginia desde París-Francia)
Escrito por Cristian Illanes - weikap.com

Como Mary Robinson dijo una vez: “Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final.” Nada podría estar más cerca de la verdad. Pero antes de poder iniciar este proceso de transformación tienes que dejar de hacer las cosas que te han estado deteniendo.


Aquí tienes algunas ideas para comenzar:
1. Deja de gastar el tiempo con las personas equivocadas. - La vida es demasiado corta para pasar tiempo con personas que te quitan la felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar. Nunca, nunca insistas en alguien que constantemente pasa por alto tu valor. Y recuerda, no es la gente que está a tu lado en tu mejor momento, sino los que están a tu lado en tu peor momento, tus verdaderos amigos.  Como dijo J.F. Kennedy: “El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”.
2. Deja de huir de tus problemas. - Enfréntalos con la cabeza en alto. No, no será fácil. No hay persona en el mundo capaz de manejar a la perfección cada golpe que le arrojan.  No se supone que somos capaces de resolver problemas al instante. Así no es como estamos hechos. De hecho, estamos hechos para enojarnos, ponernos tristes, sentir dolor, tropezar y caer. Porque ese es todo el propósito de la vida – enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
3. Deja de mentirte a ti mismo. – Puedes mentirle a cualquiera en el mundo, pero no puedes mentirte a ti mismo. Nuestras vidas mejoran solamente cuando tomamos las oportunidades, y la primera y más difícil oportunidad que podemos tomar es ser honestos con nosotros mismos.
4. Deja de poner tus propias necesidades en un segundo plano. – La cosa más dolora es perderte a ti mismo en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial. Sí, ayuda a los demás, pero ayúdate a ti mismo también.  Si alguna vez hubo un momento para seguir tu pasión y hacer algo que te importe a ti, ese momento es ahora.
5. Deja de intentar ser alguien que no eres. - Uno de los mayores desafíos en la vida es ser tú mismo en un mundo que está tratando de hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente. Sé tú mismo y a las personas correctas les encantará el verdadero tú.


6. Deja de aferrarte al pasado. - No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
7. Deja de tener miedo a cometer un error. - Hacer algo y hacerlo mal es por lo menos diez veces más productivo que hacer nada. Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito. Terminas lamentando las cosas que no hiciste mucho más que las cosas que hiciste.
8. Deja de reprenderte por los errores del pasado. - Se puede amar a la persona equivocada y llorar por las cosas equivocadas, pero no importa cómo las cosas van mal, una cosa es segura, los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, no eres tus luchas, y estás aquí AHORA con el poder de dar forma a tu día y tu futuro. Cada cosa que ha ocurrido en tu vida te está preparando para un momento que está por venir.
9. Deja de intentar comprar la felicidad. - Muchas de las cosas que deseamos son caras.  Pero la verdad es que las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratis – el amor, la risa y el trabajo en nuestras pasiones.
10. Deja de mirar exclusivamente a los demás para ser feliz. - Si no estás feliz con lo que eres por dentro, tampoco serás feliz en una relación a largo plazo con nadie.  Tienes que crear la estabilidad en tu propia vida antes de poder compartirla con alguien más.
11. Deja de ser inactivo. - No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar. Evalúa las situaciones y toma medidas decisivas.  No puedes cambiar lo que te rehúsas a confrontar. Avanzar implica un riesgo. ¡Punto! No puedes llegar a la segunda base con el pie en la primera.
12. Deja de pensar que no estás listo. - Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.  Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio.
13. Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. - Las relaciones deben ser elegidas con prudencia. Es mejor estar solo que estar mal acompañado. No hay necesidad de precipitarse. Y esto se puede trasladar a todo tipo de relación, ya sea personal, laboral o profesional.  Si hay algo que está destinado a ser, va a suceder – en el momento adecuado, con la persona adecuada, y por la mejor razón. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo.
14. Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban. - En la vida te darás cuenta de que hay un propósito para todos los que conoces.  Algunos te pondrán a prueba, algunos te utilizarán y algunos te enseñarán. Pero lo más importante, algunos sacan lo mejor de ti.
15. Deja de intentar competir contra todos los demás. - No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. Concéntrate en vencer tus propios records cada día. El éxito es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
16. Deja de estar celoso de los demás. - Los celos son el arte de contar las bendiciones de otra persona en lugar de las tuyas propias. Pregúntate lo siguiente: “¿Qué es algo que yo tengo y que todos los demás quieren?”
17. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. – Las curvas de la vida existen por una razón – para cambiar tu trayectoria en una dirección que está destinada para ti. No puedes ver o entender todo lo que ocurre en un momento, y puede ser difícil. Sin embargo, reflexiona sobre las curvas negativas lanzadas sobre ti en el pasado. A menudo verás que con el tiempo te llevaron a un mejor lugar, persona, estado de ánimo o situación. Así que ¡sonríe! Que todos sepan que hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
18. Deja de guardar rencores. - No vivas tu vida con odio en tu corazón. Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias. El perdón no está diciendo: “Lo que me hicieron está bien.”, está diciendo: “Yo no voy a dejar que lo que me hiciste arruine mi felicidad por siempre.” El perdón es la respuesta… deja ir, encuentra la paz, libérate a ti mismo.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
19. Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
20. Deja de perder el tiempo explicando a los demás. - Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos. Sólo haz lo que sabes en tu corazón que es correcto.
21. Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. - El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo. A veces es necesario tomar distancia para ver las cosas con claridad.
22. Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. - Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día puedes mirar hacia atrás y descubrir que eran las cosas grandes. La mejor parte de tu vida serán los pequeños momentos, aquellos que pasas riendo con alguien que te importa.
23. Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. - El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
24. Deja de seguir el camino de menor resistencia. - La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil. Haz algo extraordinario.
25. Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. – Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien. No debes preocuparte de lo que piensan los demás.  Llora si es necesario – es saludable derramar tus lágrimas. Cuanto antes lo hagas, más pronto serás capaz de sonreír de nuevo.
26. Deja de culpar a otros por tus problemas. - La medida en que puedes alcanzar tus sueños depende de la medida en que tomas la responsabilidad de tu vida. Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad – le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
27.  Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo. Así que afina tu objetivo.
28. Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy. Una forma de comprobar si hay algo sobre lo que vale la pena reflexionar es hacerte la siguiente pregunta: “¿Este asunto importará dentro de un año? ¿Tres años? ¿Cinco años?”. Si no, entonces no vale la pena preocuparse.
29. Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. - Concéntrate en lo que sí quieres que suceda. El pensamiento positivo está a la vanguardia de cada gran historia de éxito. Si te despiertas cada mañana con la idea de que algo maravilloso va a suceder en tu vida hoy, y prestas mucha atención, a menudo te darás cuenta de que tienes razón.
30. Deja de ser ingrato. - No importa cuán bien o mal lo pasas, despierta cada día agradecido por tu vida. Alguien más en algún lugar está luchando desesperadamente por los suyos. En lugar de pensar en lo que te  estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.

lunes, 8 de febrero de 2021

Violencia verbal, heridas invisibles Por: *Kary Galarza, Salud y Medicinas

 


 Violencia verbal, heridas invisibles
Por: *Kary Galarza, Salud y Medicinas




La palabra tiene poderoso efecto en la conducta, ya que influye sobre quien la pronuncia y afecta e involucra a quien la recibe, penetrando en sus emociones. Cuando en un diálogo de pareja predominan frases ofensivas, burlonas o humillantes, estamos frente a violencia verbal.

Es como una paliza que no deja evidencias a la vista, y la víctima que la vive es perseguida con amenazas, injurias, calumnias, gritos, insultos, descalificaciones, desprecios, burlas, ironías, críticas permanentes y acciones para socavar su seguridad y autoestima. Estamos acostumbrados a pensar que violencia es algo que se refiere únicamente a los golpes, a las agresiones físicas. Sin embargo, dejamos de lado una forma mucho más directa y cotidiana que tiene que ver con nuestra manera de hablar. No sólo nos referimos a lo que decimos, sino a cómo y con qué intención lo hacemos.

“El abuso verbal puede ser directo o sutil, y los comentarios se pueden hacer de manera hostil, con enojo o, incluso, con una sonrisa. Debemos entender este punto, porque cuando nos abusan ‘cariñosamente’ nos duele, pero no sabemos bien por qué”, explica el Dr. Noel Arce Noriega, especialista en Psicología Clínica egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Distrito Federal.

Oculto, pero hiriente
La violencia verbal es más difícil de percibir porque no deja cicatrices físicas, amén de que suele efectuarse en privado. Con frecuencia, la víctima es mujer y el perpetrador del abuso es varón, cuyo objetivo es hacer que la otra persona se sienta humillada, equivocada o mal, mientras que él se siente mejor.

De acuerdo con la estadounidense Patricia Evans, especialista en relaciones interpersonales y autora del libro El abuso verbal, este tipo de violencia se caracteriza por:
  • Atacar la naturaleza y las capacidades de la pareja, lo que ocasiona que con el paso del tiempo, la persona agredida comience a creer que hay algo malo con ella o sus capacidades.
  • Ser abierto (mediante insultos y arranques de ira) o encubierto (a través de comentarios sutiles, con un efecto similar a un “lavado de cerebro”). El primero suele incluir reproches y acusaciones, en tanto el segundo es agresión oculta para ejercer control sin que la pareja se dé cuenta.
  • Ser manipulador, pues pueden hacerse comentarios despectivos en forma sincera e interesada.
  • Ser imprevisible, lo que ocasiona que la pareja quede aturdida, atónita y desestabilizada por el sarcasmo, frase hiriente, desprecio o comentario injurioso.
  • Expresar doble mensaje, ya que existe incongruencia entre la manera en que habla el abusador y sus verdaderos sentimientos. Por ejemplo, puede sonar muy sincero y honesto mientras está diciendo a su contraparte lo que tiene de malo.
  • Aumentar en intensidad, frecuencia y variedad: la violencia inicia con frases despectivas, disfrazadas de chistes, y puede escalar hacia el abuso físico, comenzando con empujones “accidentales”.Categorías
Existen diversas formas de ejercer la violencia verbal. De acuerdo con el Dr. Arce Noriega, se agrupan de la siguiente manera:
  • Retener. Si una pareja retiene información y sentimientos, entonces el vínculo matrimonial se debilita. El abusador que se rehúsa a escuchar a su pareja le niega la experiencia y la deja aislada.•Rebatir. Quien ejerce la violencia verbal ve a su pareja como adversario, por lo que con frecuencia se le corrige en todo lo que dice y hace.
  • Rebajar. Puede ser una forma sumamente insidiosa de abuso verbal, porque niega y distorsiona la percepción real de la pareja del abuso, lo cual es sumamente destructivo. A veces va disfrazada con humor, pero su efecto humillante hiere a la persona.
  • Bloquear y desviar. El abusador verbal rechaza todo tipo de comunicación, dictamina lo que puede ser discutido o retiene información. Puede impedir toda posibilidad de resolver conflictos mediante el aislamiento y el desvío.
  • Acusar y culpar. Se le responsabiliza a la pareja de hacer algo malo o alguna violación de los acuerdos básicos de la relación.
  • Juzgar y criticar. El agresor juzga a su pareja y luego expresa su juicio en una forma crítica. Si ella objeta, puede decirle que simplemente está señalando algo para ayudarle, aunque en realidad la está descalificando.
  • Trivializar. Es un intento por tomar algo que se ha dicho o hecho y convertirlo en insignificante. Cuando se hace esto en forma franca y sincera, puede ser difícil de detectar. A menudo, la pareja queda confundida y cree que no ha explicado eficazmente a su compañero la importancia de algunas cosas para ella.
  • Socavar. Se retiene el apoyo emocional y erosiona la confianza y determinación. A menudo se aplasta una idea o sugerencia con un único comentario.•Amenazar. Se manipula a la pareja haciendo que surjan en ella sus mayores temores.
  • Ordenar. Niega la igualdad y la autonomía de la contraparte, tratándole como esclava o subordinada.¿Qué hacer?“Es fundamental que la pareja reconozca las características de la violencia verbal, pues cuando hay abuso de este tipo en una relación, por lo general se trata de un problema mutuo, no sólo de una de las partes”, enfatiza el terapeuta.
Si está en una relación abusiva verbalmente o descubre que se engancha a menudo en relaciones de este tipo, busque atención psicológica con un especialista en salud mental, quien tras estudiar su caso y mediante terapia le ayudará a cambiar ese patrón de conducta.

Finalmente, considere que una descarga diaria de palabras hirientes conduce a la depresión y, cuando ésta se agrava, puede derivar en el suicidio. Ponga un alto, analice su situación y resuélvala con ayuda de un especialista; tome en cuenta que el amor no es sinónimo de sufrimiento.
http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=2863&IDC=7&ids=2 

UN CUENTO: “El país de las cucharas largas” Jorge Bucay

 





Este pequeño país consta sólo de dos habitaciones llamadas NEGRA Y BLANCA. Para recorrerlo, debe avanzar por el pasillo hasta que este se divide y doblar a la derecha si quiere visitar la habitación NEGRA, o a la izquierda si lo que quiere es visitar la habitación BLANCA.

El hombre avanzó por el pasillo y el azar lo hizo doblar primero a la derecha. Un nuevo corredor de unos cincuenta metros terminaba en una puerta enorme. Desde los primeros pasos por el pasillo empezó a escuchar los “aysss” y quejidos que venían de la habitación negra.

 Por un momento las exclamaciones de dolor y sufrimiento lo hicieron dudar, pero siguió adelante. Llegó a la puerta, la abrió y entró. Sentados alrededor de una mesa enorme, había cientos de personas, en el centro de la mesa estaban los manjares más exquisitos que cualquiera podría imaginar y aunque todos tenían una cuchara con la cual alcanzaban el plato central… se estaban muriendo de hambre. El motivo era que las cucharas tenían el doble del largo de su brazo y estaban fijadas en sus manos. De ese modo todos podían servirse, pero nadie podía llevarse el alimento a la boca.

La situación era tan desesperante y los gritos tan desgarradores, que  el hombre dio media vuelta y salió casi huyendo del salón. Volvió al hall central y tomó el pasillo de la izquierda, que iba hacia la habitación blanca. Un corredor igual al otro terminaba en una puerta similar, la única diferencia era que, en el camino, había quejidos ni lamentos. Al llegar a la puerta, el explorador giró el picaporte y entro en el cuarto. Cientos de personas estaban también sentados en una mesa igual a la de la habitación negra. También  en el centro había manjares exquisitos. También cada persona tenía una larga cuchara fijada a su mano… pero nadie se quejaba ni lamentaba. Nadie estaba muriendo de hambre, porque todos se daban de comer unos a otros.